POR QUÉ DEBES INVERTIR EN TI

LA ACTITUD BÁSICA DEL EMPRENDEDOR
2 septiembre, 2017

Por que si no lo haces tú primero, nadie lo hará.

Esto es como cuidarse, dormir bien, comer bien. Tienes que hacerlo por ti mismo. Tú conoces mejor que nadie tus necesidades y es tu responsabilidad potenciar tus habilidades, leer, aprender, mejorar.

Pero no se trata de hacer cursos y cursos, porque eso puede ser también una forma de procastinación. Debes aprender lo que tu contexto actual te demanda y ponerlo enseguida en práctica hasta dominarlo.

Al invertir en ti mismo los demás verán que eres alguien valioso y ellos también invertirán en ti. Si estás en constante proceso de aprendizaje, eres una persona que se mantiene al día de lo que ocurre. En cualquier ámbito en el que trabajes, eso significa que puedes ofrecer a tus clientes siempre lo mejor.

Nuestra experiencia de aprendizaje no puede limitarse a nuestros años de colegio o universidad.

Algunos de los empresarios y emprendedores con más éxito en el mundo no terminaron la educación secundaria y algunos nunca pisaron una universidad.

Pero adquirieron conocimiento de otras formas, trabajando, estudiando, aprendiendo de otros y teniendo sus propias experiencias en los negocios.

Evolucionamos constantemente, todo cambia a lo largo de nuestra vida. El conocimiento también está evolucionando.  En este artículo de Michael Simmons en The Mission puedes ver un interesante concepto sobre el valor del conocimiento.

Si quieres mejorar tu situación, mejórate a ti mismo.

No podemos esperar a que las cosas mejoren para hacerlo nosotros. No podemos sentarnos a esperar las oportunidades. Por eso debemos tomar la iniciativa, actuar, empezar cosas, proyectos, sin miedo a equivocarnos porque todo es aprendizaje y de este proceso saldremos mejores.

Ahora más que nunca tenemos muchas facilidades porque gracias a Internet podemos acceder al conocimiento desde nuestra casa, tomar cursos en cualquier Universidad del Planeta, tener asesorías personalizadas con la persona que elijamos, webinars, masterminds…realmente las posibilidades son infinitas y para no perderte en ese océano debes concentrarte en aprender lo que ahora mismo necesitas para dar el siguiente paso, sin intentar abarcarlo todo.

Una vez que inviertes en tí,  pones en práctica lo aprendido, mejoras tus habilidades, lo compartes con otros y llegará el momento de monetizar ese conocimiento, prestando un servicio o construyendo un negocio.

No se trata sólo de dinero

Aprender y mejorar continuamente transciende el terreno laboral o económico, va más allá.

Tiene mucho que ver con nuestra visión de la vida. Superar nuestras propias barreras, estar abierto siempre a las posibilidades, colaborar con otros en algo más grande da un sentido completo a nuestro esfuerzo y al trabajo que hacemos.

El conocimiento se puede cambiar por dinero o se puede dar. Pero a diferencia del dinero, nunca se pierde.

Compartir conocimiento puede ser la mejor manera de ganar y es lo que se hace en redes sociales con el contenido de valor, que es fruto de tu inversión, tus conocimientos y experiencias. Hay gente que invierte miles de dólares en formación o mentoring y luego esa inversión la rentabiliza y la recupera creando nuevos contenidos, mejorando sus productos, su marca, su presencia, su persona, haciendo realidad la frase de Benjamin Franklin: “Invertir en conocimiento paga el mayor interés”.